Entrevistas

Antes de llegar a la entrevista de trabajo, es muy importante que te des tiempo para examinarte y conocerte mejor. Puedes ayudarte en este propósito reflexionar en lo siguiente:

  • ¿Qué habilidades específicas tienes para ocupar ese puesto?
  • ¿En qué áreas tienes más desenvoltura?
  • ¿Cuáles son los aspectos más fuertes de tu personalidad?
  • ¿Qué habilidades necesitas desarrollar para tener éxito en tu carrera?

Es necesario que analices el puesto que deseas obtener y te cuestiones qué habilidades son requeridas para su desempeño. Identifica  dos o tres habilidades  que tengas y determina cómo puedes ilustrarlas con ejemplos de tu propia experiencia.
Como preparación para la entrevista, procura conocer la empresa a la que acudirás. Puedes conseguir folletos de ella, su reporte anual, para que estés enterado de sus productos, servicios, ventas, estrategias de negocio, programas de beneficios y cultura organizacional.

También puedes visitar su página de internet donde seguramente encontrarás información muy útil. Durante la entrevista la mecánica es casi siempre la misma.

  • El entrevistador te saludará y comenzará con una breve charla para que te sientas en confianza y así  “romper el hielo”.
  • Es probable que te dé una explicación general sobre el giro de la empresa y la vacante.
  • El entrevistador empezará una sesión de preguntas. Si es una buena entrevista, éste será el segmento más largo y tú deberás hablar más que el entrevistador.
  • Nunca digas que no tienes dudas o preguntas
  • Siéntete  en libertad de preguntar, es más, prepárate con algunas interrogantes que demuestren tu interés por el trabajo.
  • El entrevistador cerrará la entrevista y te explicará el siguiente paso del proceso de reclutamiento. Nunca olvides agradecerle por haberte considerado un candidato y haberle brindado su tiempo.

Ellos se basan en tu currículum para tomar la decisión de entrevistarte o no; sin embargo, una vez que has conseguido una entrevista, la proyección de una imagen profesional es determinante.

Independientemente del esquema, los siguientes serán los tipos de entrevista, a las que muy probablemente te tocará atender, ya que son las más recurridas por las empresas, es conveniente que sepas qué hacer en cada una de ellas.

No dirigida

Se formulan preguntas conforme vienen a la mente; en este caso, no hay formato especial que seguir y la conversación avanza en varias direcciones.

Dirigida (o estructurada)

Se sigue una secuencia predeterminada de preguntas, el entrevistador ya sabe qué preguntar, en qué momento y en qué orden.

De situación

Está conformada por una serie de preguntas  relacionadas con el trabajo, que tienen respuesta ”preferidas” predeterminadas y que se formulan consistentemente a todos los entrevistados para un puesto en particular.

En serie o Secuencial

Los aspirantes son entrevistados por diversas personas antes de llegar a una decisión.

De tensión

El objetivo de este tipo de entrevista es determinar la forma en que un aspirante reaccionará a la tensión en el trabajo. En la entrevista de intensión se incomoda al aspirante al ponerlo a la defensiva mediante una serie de preguntas francas y en ocasiones poco agradables que formula el entrevistador, quien normalmente busca debilidades en los antecedentes del aspirante.

Es muy importante que indagues información sobre la organización, su estilo e industria. Lo más recomendable es prepararse previamente para saber cómo te entrevistará el reclutador. Recuerdo no perder la postura, ni mostrar nerviosismo. Procura ser tú quien lleve el ritmo de la entrevista y evita que se prolonguen momentos de ese “incómodo” silencio.

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